La Administración de Joe Biden reiteró así su postura ante la inhabilitación de la principal candidata de la oposición, María Corina Machado, y la imposibilidad de su formación, la Plataforma Unitaria Democrática (PUD), para inscribir a la académica Corina Yorio como reemplazo.
El Departamento de Estado expresó en un comunicado su "profunda preocupación" por la decisión del Consejo Nacional Electoral (CNE) de Venezuela de "impedir a los partidos democráticos de oposición que registren candidatos" para las próximas elecciones.
"La aceptación por parte del CNE de solo aquellos candidatos de la oposición con los que Maduro y sus representantes se sienten cómodos va en contra de unas elecciones competitivas e inclusivas", advirtió el portavoz del Departamento de Estado, Matthew Miller.
El vocero pidió que el Gobierno de Maduro permita el acceso de observadores internacionales, ponga fin al encarcelamiento de opositores y miembros de la sociedad civil, permita la participación de todos los candidatos que se postulen y libere "a todos los presos políticos".
"Seguimos unidos con la comunidad internacional para pedir a Maduro que permita a los venezolanos participar en elecciones libres y justas. Como hemos dejado claro, las acciones que vayan en contra del espíritu y el Acuerdo de Barbados tendrán consecuencias", reiteró.
Estados Unidos suavizó a finales del año pasado las sanciones sobre Venezuela con la condición de que se cumpliera con el Acuerdo de Barbados entre el chavismo y la oposición que establece una hoja de ruta para unas elecciones democráticas.
Ante las dificultades de la plataforma opositora para postular a un candidato, los Gobiernos de Brasil y Colombia, aliados del venezolano, expresaron el martes su preocupación por lo ocurrido.
La PUD informó el mismo martes que logró inscribir, de manera provisional, a Edmundo González Urrutia, quien podrá ser sustituido a partir del próximo 1 de abril, siempre y cuando no cuente con ninguna sanción administrativa o impedimento.