Oposición armenia inicia campaña de desobediencia civil para lograr dimisión de Pashinián

Ereván, 10 may (EFE).- La oposición armenia inició hoy una campaña de desobediencia civil con el fin de lograr la dimisión del primer ministro, Nikol Pashinián, al que acusan de realizar concesiones territoriales a Azerbaiyán.

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Los activistas han comenzado a convocar huelgas en sus trabajos, cerrar calles y carreteras, y suspender las clases en las universidades, tanto en la capital, Ereván, como en otras ciudades del país caucásico.

El líder del movimiento de protesta, Bagrat Galstanián, arzobispo de la región de Tavush, encabeza hoy una columna de cientos de personas que se dirige a las universidades para "despertar a los estudiantes".

El comité de estudiantes de la Universidad Estatal de Ereván informó de que al menos en esa institución las clases han sido suspendidas y de que los universitarios se han sumado a la huelga y a las protestas de la oposición.

La oposición ha convocado hoy a las 18.30 hora local (14.30 GMT) un nuevo mitin de protesta contra Pashinián en la plaza de la República.

Las fuerzas de seguridad han advertido a los manifestantes que emplearán todos los instrumentos contemplados por la ley en caso de acciones ilegales que amenacen el orden constitucional.

La oposición concentró el jueves a miles de personas en un mitin de protesta en el centro de Ereván, acto en el que exigió la dimisión inmediata del primer ministro.

"Exigimos la renuncia de Pashinián. Tienes una hora para presentar la dimisión. No tienes más poder en la República de Armenia", proclamó el arzobispo de Tavush, la primera afectada por el acuerdo alcanzado con Azerbaiyán para la delimitación de la frontera.

Galstanián, que encabeza el movimiento opositor "Tavush por la patria", llegó el jueves a Ereván tras seis días de caminata desde la localidad de Kirants.

La Iglesia Apostólica Armenia se han puesto de parte de Galstanián y consideró justificada la indignación popular con las presuntas concesiones en Tavush sin recibir a cambio garantías de seguridad.

En respuesta, Pashinián advirtió que si Ereván satisface las demandas de la Iglesia estallará una nueva guerra con Azerbaiyán, que en los últimos conflictos contó con el apoyo de Turquía.

El proceso de demarcación acordado a mediados de abril con Bakú, según el Gobierno está muy avanzado y la frontera en la región de Tavush ya ha sido delimitada en un 90 por ciento.

Las autoridades insisten en que la delimitación de la frontera no afecta la superficie que esa república tenía en tiempos de la URSS, pero sí implica la entrega a Azerbaiyán de unos territorios que las fuerzas de Ereván controlaron solo desde la guerra armenio-azerbaiyana de principios de los años 90.

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