"Esta votación representa una oportunidad crucial para que el Líbano rompa con las deficiencias de los gobiernos anteriores y sitúe los derechos humanos en el centro de las reformas que tanto necesita", señaló en un comunicado Kristine Beckerle, directora regional adjunta de AI para Oriente Medio y el Norte de África.
Así lo señaló después de que el Gobierno de Salam haya conseguido voto de confianza del Parlamento con 95 votos a favor, 12 en contra y cuatro abstenciones, que dieron luz verde al programa presentado por el jefe del nuevo Ejecutivo.
"Solo en los últimos cinco años, las deficiencias del gobierno llevaron a una crisis financiera y económica sin precedentes, además de una de las mayores explosiones no nucleares en la historia -en referencia a la explosión del puerto de Beirut-. Sin embargo, el pueblo libanés aún no ha visto justicia ni rendición de cuentas", añadió Beckerle.
Además, recordó que la última escalada de hostilidades entre Hizbulá e Israel dio lugar a "desplazamientos masivos" y dejó "miles de víctimas civiles", incidiendo en que algunos ataques israelíes podrían "constituir crímenes de guerra".
"El nuevo Gobierno debe ir más allá de la retórica y demostrar su compromiso con los derechos humanos tomando medidas decisivas para abordar estos y otros problemas. Esto incluye poner fin a la crisis de impunidad permitiendo investigaciones independientes para investigar la explosión en Beirut", destacó la directora adjunta de AI en la zona.
A ello, sumó que hay que exigir la rendición de cuentas "por las graves violaciones cometidas en su territorio mediante la adhesión a la Corte Penal Internacional (CPI) y la garantía de reparación para las víctimas".
"Instamos al nuevo Gobierno a reforzar las protecciones de los derechos, incluso mediante el establecimiento de un plan universal de protección social. También debe tomar medidas significativas para salvaguardar la libertad de expresión, combatir la violencia de género y la discriminación, y proteger los derechos de todas las personas, incluidos los migrantes, los refugiados y los detenidos", concluyó Beckerle.
En un informe reciente, AI informó del impacto "devastador" de la crisis financiera y económica en los derechos sociales de los libaneses y dio recomendaciones específicas para su reforma.
"Ahora corresponde al nuevo Gobierno elaborar planes para implementar reformas basadas en los derechos humanos y ponerlos en práctica", recogió AI en su comunicado.