Anteriormente el Consejo de Gobierno decidió bajar su tasa de depósitos, a la que remunera el exceso de reservas de los bancos a un día, en un cuarto de punto, hasta el 2,5 %.
La tasa de depósito es ahora el tipo de interés mediante el que el BCE guía la orientación de su política monetaria, dijo Lagarde en una rueda de prensa en Fráncfort.
Lagarde consideró que se mantienen los riesgos a la baja para el crecimiento porque si se recrudecen las tensiones comerciales, el crecimiento de la zona del euro podría bajar al debilitarse las exportaciones y el crecimiento global.
"La incertidumbre actual sobre las políticas comerciales mundiales podría reducir la inversión", según Lagarde.
"Un incremento en el gasto en defensa e infraestructura también podría contribuir al crecimiento", así como a la subida de la inflación al impulsar la demanda, según la presidenta del BCE.
En Alemania los cristianodemócratas y los socialdemócratas han acordado un presupuesto extraordinario de 500.000 millones de euros para inversiones en infraestructuras y en defensa con el que harán una excepción en el freno de la deuda que establece la Constitución alemana.