"Cuando hay un cambio significativo en el entorno que nos rodea, es probable que las perspectivas para la economía y los precios cambien en consecuencia", dijo el Ueda en una comisión parlamentaria.
El gobernador del BoJ señaló que es difícil predecir el posible efecto que los aranceles puedan tener sobre los precios en el país porque podría moverlos tanto al alza como a la baja a través de diversos mecanismos.
Ueda también habló del posible impacto negativo que estos aranceles pueden tener sobre los hogares, las empresas privadas y los mercados a nivel mundial debido al aumento de la incertidumbre relacionada con las políticas estadounidenses y el miedo a una posible recesión que afecte a todos los países.
Sus declaraciones tuvieron lugar después de que Trump anunciase los aranceles más amplios hasta la fecha, con todos los países enfrentándose a un impuesto base del 10 % y Japón una tasa que llega al 24 %.
Japón es el mayor inversor foráneo en Estados Unidos, uno de sus principales socios comerciales y el país extranjero de cuyas empresas más empleos estadounidenses dependen en el sector manufacturero, según datos del Ejecutivo nipón.
Asimismo, este jueves entraron en vigor los aranceles adicionales del 25 % impuestos por el presidente estadounidense a los vehículos, lo que asestará un duro golpe a la economía nipona, altamente dependiente de la industria del motor, y podrían mermar su producto interior bruto (PIB) entre un 0,2 % y un 0,9 %, según varios estudios.
Otras estimaciones cifran en hasta 3,2 billones de yenes (unos 19.800 millones de euros) el coste que tendrán los nuevos gravámenes para los fabricantes nipones, entre los que se sitúa Toyota Motor, el mayor productor global del automotriz.
Las del motor supusieron el 28,3 % de las exportaciones japonesas a Estados Unidos en 2024, el sector de mayor proporción, seguido por los envíos de componentes para automóviles, que supusieron el 5,8 %.