"La Cedeao condena con la mayor firmeza este acto bárbaro y cobarde, que busca una vez más sembrar el terror y desestabilizar a nuestros Estados miembros", señaló la organización regional en un comunicado a última hora del jueves.
"Frente a la persistencia y la complejidad de la amenaza terrorista en nuestra región, este trágico incidente subraya claramente la necesidad imperiosa de una cooperación indispensable y reforzada entre todos los Estados miembros, particularmente aquellos que comparten fronteras comunes y que se enfrentan directamente a esta lacra", añadió.
La Cedeao estaba formada hasta hace poco por 15 países pero, el pasado 29 de enero, Níger, Burkina Faso y Mali, gobernados los tres por juntas militares, hicieron oficial su salida para crear su propio bloque regional, la Alianza de los Estados del Sahel (AES).
Su retirada de la Cedeao se consideró como una reacción directa a las sanciones económicas y financieras impuestas por la organización a los tres países tras los golpes de Estado que llevaron a los militares al poder, y a las presiones de este bloque para que vuelvan al orden constitucional.
Dos de estos tres países, Níger y Burkina Faso, golpeados por el yihadismo, comparten precisamente fronteras con Benín, que también linda con Nigeria, donde operan asimismo grupos terroristas.
"Aunar esfuerzos en materia de seguridad es más que nunca esencial para dar una respuesta colectiva y eficaz a los grupos terroristas, que amenazan la paz, la estabilidad, la seguridad y el desarrollo de nuestra región", aseveró el bloque.
Este miércoles, el portavoz del Gobierno beninés, Wilfried Léandre Houngbédji, cifró en 54 los soldados muertos en ataques simultáneos perpetrados en el norte de Benín el pasado 17 de abril y reivindicados por el Grupo de Apoyo al Islam y a los Musulmanes (JNIM, por sus siglas en árabe), leal a Al Qaeda.
Los ataques se produjeron, por un lado, contra una posición del Ejército en la región de las cataratas de Koudou, cerca del parque nacional W, a más de 700 kilómetros de Cotonú, la principal ciudad de Benín y sede del Gobierno, según informó a EFE una fuente militar que quiso mantener el anonimato.
Según esta fuente, fue atacada también una unidad encargada de habilitar una ruta estratégica hacia el punto de confluencia fronteriza entre Benín, Burkina Faso y Níger.
Los expertos llevan tiempo advirtiendo de la posibilidad de que los grupos yihadistas que operan en el la región del Sahel central (Burkina Faso, Mali y Níger) amplíen sus operaciones a países costeros de África occidental como Benín.
El pasado mes de marzo, la Cedeao activó su fuerza de reserva militar para combatir la amenaza terrorista en la región.