Vasco da Gama cumplió con su parte del libreto, pero la carambola de resultados no alcanzó para el premio mayor. El equipo dirigido por Renato Gaúcho selló este miércoles su clasificación a los playoffs de la Copa Sudamericana tras golear por un inapelable 3-0 a Barracas Central de Argentina en el Estadio São Januário. Sin embargo, el festejo no pudo ser completo: el Almirante necesitaba ganar y esperar un tropezón de Olimpia en Paraguay para avanzar directo a octavos, algo que finalmente no ocurrió.
Lea más: Olimpia gana su grupo de la Copa Sudamericana con remontada
La victoria en Asunción del Decano por 3-1 sobre Audax Italiano sepultó las opciones directas de los brasileños. Olimpia se quedó con la cima del Grupo G con 13 unidades, dejando a Vasco en la segunda posición con 10 puntos. Ahora, los cariocas deberán buscar su boleto a la ronda de los 16 mejores en una serie eliminatoria de ida y vuelta frente a uno de los equipos transferidos desde la fase de grupos de la Copa Libertadores.
El show de Adson y la debacle argentina
El trámite en Río de Janeiro comenzó con un Vasco dominador pero impreciso en los metros finales, careciendo de la coordinación necesaria para lastimar. No obstante, la resistencia del conjunto argentino —que jugó con los dientes apretados para despedirse con honor— se desmoronó a los 31 minutos. Adson frotó la lámpara y abrió el marcador con un sutil y vistoso remate al poste inferior que dejó sin opciones al arquero Marcelo Miño.

El panorama se tiñó completamente de negro para la visita instantes después del gol. Rodrigo Insúa vio la tarjeta roja directa tras una violenta infracción sobre el propio Adson, quien venía siendo el blanco de las duras marcas rivales. Con un hombre más en cancha y el control psicológico del juego, Vasco olió la sangre: justo antes del descanso, el delantero estrella de la noche aprovechó un grosero error del guardameta Miño para firmar su doblete y poner el 2-0.
Sello colombiano y un final a puro VAR
En la etapa complementaria, la superioridad del Almirante fue absoluta ante un Barracas replegado en su propio campo. A los 55 minutos llegó la sentencia definitiva gracias a la conexión cafetera del plantel. Andrés Gómez —extremo que ya palpita su participación con Colombia en el Mundial 2026— causó estragos por la banda izquierda durante todo el juego, pero esta vez la gloria fue para Johan Rojas, quien mandó el balón al fondo de la red tras una habilitación exquisita de Adson.

La diferencia en el marcador electrónico pudo ser mucho más abultada en el tramo final. El atacante Bruno Lopes acarició el festejo en dos oportunidades, pero el VAR intervino para amargarle la noche al detectar sendas posiciones adelantadas.
A falta de cinco minutos para el pitazo final, la terna arbitral sancionó un penal a favor de los locales. El delantero Brenner asumió la responsabilidad desde los doce pasos, pero su ejecución fue adivinada por Marcelo Miño, quien evitó el cuarto de la noche en lo que fue la última acción destacada antes de que Vasco empiece a pensar en su próximo rival copero.
