La corte consideró que un comentario suyo había obstruido los procedimientos del tribunal que la juzga en su país por la represión de las revueltas que empujaron su dimisión el 5 de agosto del año pasado.
Desde entonces, la ex primera ministra se encuentra supuestamente en la India tras abandonar Bangladés, aunque su paradero está rodeado de secretismo.
El fiscal jefe bangladesí, Mohammed Tajul Islam, aseguró a los medios que Hasina será arrestada si vuelve a su país para cumplir con su pena si no se entrega voluntariamente.
La condena deriva de unos comentarios de Hasina en una conversación con otro líder político que se filtró y volvió viral en las redes sociales, y en la que ella habría afirmado tener "licencia para matar" a 227 personas, en alusión a que ya se le acusaba de 227 casos de asesinato.
La corte consideró que el comentario supone una "obstrucción a la Justicia".
Ese mismo juzgado, el Tribunal Penal Internacional de Bangladés (TPI), acusó el pasado 1 de junio a Hasina de crímenes contra la humanidad, entre otras acusaciones que pesan en su contra.
El TPI se estableció en 2009 para investigar y enjuiciar a personas acusadas de genocidio, crímenes de lesa humanidad, crímenes de guerra y otros delitos de derecho internacional, en particular los cometidos durante la Guerra de Liberación de Bangladés de 1971.
Sheikh Hasina ya se enfrenta a otros dos casos presentados ante el TPI. Un caso alega su participación en desapariciones forzadas y ejecuciones extrajudiciales durante el Gobierno de la Liga Awami.
El otro se refiere a los asesinatos ocurridos durante la manifestación de Hefazat-e-Islam de 2013 en Shapla Chattar.
El fiscal jefe del TPI sostiene que Sheikh Hasina es directamente responsable de ordenar a todas las fuerzas estatales, a su partido político y a sus organizaciones asociadas que llevaran a cabo acciones que provocaron asesinatos en masa y violencia selectiva contra mujeres y niños, entre otros crímenes.
Hasina, protagonista de la política de su país durante décadas, ocupaba el cargo de primera ministra de Bangladés desde 2009.
Entre junio y agosto de 2024 una oleada de protestas iniciadas de manera pacífica por estudiantes que se manifestaban contra un polémico sistema de cuotas de empleo para familiares de excombatientes de la guerra de 1971 fue duramente reprimida por las fuerzas de seguridad comandadas por su Gobierno.
El 5 de agosto dimitió, y el 8 de agosto se formó un Gobierno interino que lidera el nobel de la Paz Muhammad Yunus.
El pasado febrero, la ONU estimó en un informe que 1.400 personas fueron asesinadas durante la denominada "revolución de julio".