El principal resultado fue que ambos dirigentes encargaron a sendas comisiones gubernamentales proseguir el trabajo en materia de delimitación de fronteras, proceso que el comunicado conjunto consideró exitoso.
Armenios y azerbaiyanos acordaron continuar las negociaciones directas, al considerar que es el formato más eficaz a la hora de avanzar en la normalización de relaciones, siempre con la vista puesta en lograr resultados prácticos.
Para ello, ambas partes acordaron también seguir implementado medidas para reforzar la confianza entre Bakú y Ereván, enfrentados entre 1988 y 2023 por el control de la región del Karabaj, ahora bajo control azerbaiyano.
Tras una reunión ampliada de más de dos horas en Abu Dabi, el primer ministro armenio se reunió a solas con el presidente de Azerbaiyán.
En una demostración de que la firma está cerca, Pashinián realizó recientemente la primera visita oficial de un líder del país caucásico a Turquía, donde fue recibido por el presidente Tayyip Recep Erdogan, estrecho aliado de Azerbaiyán.
La última reunión entre Pashinián y Aliyev tuvo lugar a mediados de mayo en Tirana, en el marco de la VI Cumbre de la Comunidad Política Europea, lo que sentó muy mal al Kremlin, que acusa a Bruselas de entrometerse en su patio trasero.
Durante una reunión en Bruselas en 2022, acordaron comenzar las negociaciones sobre el tratado de paz y crear una comisión conjunta para la delimitación de la frontera común.
En su momento, Ereván aseguró que permitirá a Azerbaiyán comunicarse con su exclave de Najicheván a través de Armenia -uno de los principales puntos de interés de Bakú- siempre y cuando se respete la soberanía del territorio armenio que sirva para el tránsito.
Mientras, en Bakú condicionaron la firma del tratado a unos cambios en la Constitución armenia, que, según Azerbaiyán, atenta contra la integridad territorial del país bañado por el mar Caspio.
El propio Pashinián negó previamente que la Carta Magna armenia incluya reclamaciones territoriales sobre el territorio del vecino país, algo que sí hace la Constitución azerbaiyana, dijo.
A la vez, según el primer ministro armenio, la firma del tratado de paz permitiría solucionar también estas discrepancias, ya que ese acuerdo primaría sobre las legislaciones nacionales.
La reunión de hoy ha tenido lugar en medio de las tensiones entre ambos países y Rusia, que parece haber perdido en los últimos meses el papel de principal mediador que ostentó desde la caída de la URSS en 1991.