Los dos ajusticiados fueron Mehdi Hassani y Behrouz Ehsani-Eslamlu, en "lo que parece ser un acto desesperado durante el ocaso" del poder del líder supremo iraní, Ali Jameneí, según criticó la máxima responsable del CNRI, Maryam Rajavi, en la red social X.
"Lejos de afianzar su poder, esta brutalidad solo intensifica la indignación del pueblo iraní y refuerza la determinación de la valiente juventud iraní de poner fin a esta tiranía teocrática", indicó.
Rindió tributo a los dos ejecutados, que tras "tres años de resistencia inamovible bajo tortura, presión y amenazas", dieron su vida "con orgullo y dignidad".
También recordó unas palabras del último mensaje que les envió Ehsani-Eslamlu, del 5 de junio pasado: "Nunca, bajo ninguna circunstancia, nos rendiremos ante este régimen sanguinario y criminal. Nunca nos someteremos a la humillación".
Rajavi llamó a las Naciones Unidas, a los países miembros de esa organización y a todos los defensores de los derechos humanos "a tomar acciones decisivas" en respuesta a estas muertes, ya que "meras palabras de condena no son ya suficientes".
"Ha llegado el momento -pidió- de adoptar medidas concretas y eficaces contra un régimen basado en las ejecuciones y la tortura. La inacción continuada solo sirve para envalentonar a este régimen sanguinario en un momento en el que se encuentra en su punto más vulnerable. El silencio y la vacilación se interpretan como una licencia para intensificar la represión".
El movimiento opositor alertó también de que otros prisioneros en Irán afrontan su "ejecución inminente".
En febrero pasado, el CNRI denunció que los ajusticiamientos aumentaron en 2024 al menos un 16 % respecto al año anterior, según sus cálculos, ya que se produjeron al menos un millar.
Relacionaron ese aumento del ritmo de las ejecuciones con la situación política en Irán y, en concreto, con "las crisis y las derrotas del régimen".
Mehdi Hassani y Behrouz Ehsani-Eslamlu eran, según la Justicia iraní, “elementos operativos” de la organización opositora en el exilio Muyahidines del Pueblo de Irán (MEK, por sus siglas en inglés), que está integrada en el CNRI.
Se les había acusado de atacar infraestructura civil con proyectiles de fabricación casera y de pertenecer a una organización terrorista.