El presidente del gobierno local de Kaura Namoda, en el estado de Zamfara, Mannir Haidara Kaura, confirmó a la cadena local Channels Televisión que la mayoría de los víctimas eran jóvenes.
“Según la información que recibí como presidente del gobierno local es que los bandidos secuestraron a 56 personas y solo 18 regresaron. Llevamos a estas 18 personas al hospital y están recibiendo tratamiento”, indicó Kaura
Entre los liberados hay 17 mujeres y un niño, y el funcionario añadió que visitarán a las familias de los fallecidos junto a representantes del gobierno estatal.
Un residente de la aldea dijo al mismo medio local que los secuestradores exigieron un millón de nairas (560 euros) por rehén, y después de varias semanas, la comunidad logró reunir el dinero y entregarlo.
“Al regresar, las víctimas liberadas contaron cómo los bandidos masacraron a los otros secuestrados, asesinándolos uno por uno durante el cautiverio”, relató el hombre.
Algunos estados de Nigeria, sobre todo del centro y noroeste del país, sufren ataques incesantes por parte de "bandidos", término usado en el país para nombrar a las bandas criminales que cometen asaltos y secuestros masivos para pedir rescates, a las que las autoridades tildan en ocasiones de "terroristas".
Los ataques se repiten pese a las repetidas promesas de terminar con la violencia por parte del Gobierno nigeriano.
A esta inseguridad se suma la ocasionada desde 2009 por la actividad del grupo yihadista Boko Haram en el noreste del país y, a partir de 2016, también de su escisión, el Estado Islámico en la Provincia de África Occidental (ISWAP, por sus siglas en inglés).