La patronal expresó en un comunicado su "gran preocupación" por la decisión, pero afirmó que "no es la hora de responder" y que el país debe "ampliar los canales de diálogo" con el Ejecutivo del presidente Donald Trump.
"Seguimos defendiendo la negociación como forma de convencer al Gobierno estadounidense de que esa medida es una relación de pierde-pierde para los dos países", afirmó el presidente de la asociación, Ricardo Alban, en declaraciones citadas en el documento.
Además, la patronal defendió que el Gobierno lance una serie de medidas para apoyar a las empresas afectadas por el arancel.
Entre las acciones propuestas está la creación por parte del banco de desarrollo del Estado brasileño de una línea de financiamiento especial con tasas de interés anuales de entre el 1 % y el 4 %, así como el aplazamiento por 120 días del pago de todos los impuestos federales.
Alban afirmó que las medidas buscan "preservar la capacidad exportadora" de las empresas y "garantizar la continuidad de las operaciones internacionales en un escenario de gran imprevisibilidad".
Al mismo tiempo, la patronal prepara una misión empresarial a EE.UU. para "sensibilizar" a las autoridades sobre el impacto negativo del arancel.
El decreto de Trump afecta a gran parte de las importaciones brasileñas, pero deja fuera de la aplicación del gravamen de 50 % a casi 700 productos, en su mayoría relacionados con el sector de la aviación.
EE.UU. es el tercer mayor socio comercial de Brasil, pero para el sector industrial es el primero, al ser el destino del 61 % de las exportaciones del país sudamericano.