El alcalde de Bérchules, Ismael Padilla, ha explicado a EFE este viernes que el programa de este año repite el diseñado para celebrar la Navidad a las puertas de una nueva ola de calor, para lo que se repartirán polvorones (dulces típicos navideños), anís (bebida alcohólica) y uvas.
La localidad espera superar este año los 7.000 participantes, entre vecinos y visitantes, que se tomarán las doce uvas, como es tradición en la Nochevieja de España, en agosto.
El alcalde recordó que el municipio, en el que viven de manera habitual unos 700 vecinos, multiplica por diez el número de personas estos días para celebrar una fiesta única.
La propuesta incluye además pasacalles y la visita de los Reyes Magos, además de una Nochevieja infantil prevista para el mediodía del sábado y el ya tradicional concurso de fachadas navideñas.
La toma de las uvas de la suerte para dar la bienvenida al 2025 y medio se hará a la media noche y al ritmo de unas campanadas que no pudieron celebrarse en 1994, fecha en la que un apagón dejó a los vecinos de Bérchules sin la tradicional despedida de año.
Bérchules celebró la primera Nochevieja en Agosto en 1994, después de haber sufrido un apagón de luz el 31 de diciembre de 1993, y convirtieron aquel contratiempo en una oportunidad que congrega cada verano a miles de personas.