"La inversión privada se desenvolvió en un entorno de confianza empresarial favorable, con expectativas a 3 y 12 meses que se mantuvieron en el tramo optimista, en niveles similares al del trimestre previo", indicó el BCRP en un comunicado este viernes.
Agregó que las condiciones financieras han seguido flexibilizándose, reflejadas en menores tasas de interés activas, especialmente para el segmento corporativo y de grandes empresas, mientras que las importaciones de bienes de capital continuaron creciendo a tasas de dos dígitos.
Por componentes, el desempeño del periodo estuvo caracterizado por la expansión a dos dígitos de la inversión no residencial no minera, así como por el avance, por segundo trimestre consecutivo, de la inversión residencial y de los desembolsos en el sector minero.
Además, la inversión no residencial o comercial aumentó en 11 %, impulsada por mayores desembolsos destinados a la ampliación y renovación de la capacidad instalada, este resultado respondió principalmente a mayores adquisiciones de maquinaria pesada, vehículos de carga y equipos industriales.
Mientras, en el ámbito residencial, la inversión continuó consolidando su recuperación, pasando de un crecimiento del 2,8 al 3,2 % tras la contracción del año anterior.
"Este repunte se explica, en gran medida, por la autoconstrucción, en línea con el mayor consumo interno de cemento y un aumento en las colocaciones de créditos hipotecarios, impulsadas por menores tasas de interés y bajos niveles de morosidad", expuso el BCRP.
De manera complementaria, los incrementos en el empleo y en los ingresos reales en el mercado laboral formal brindaron soporte adicional al gasto de los hogares.