El IMAE es un indicador que mide los 17 principales sectores de la actividad económica de un país y es utilizado para la toma de decisiones de inversión.
El Banco Central de Nicaragua precisó que la variación acumulada del IMAE entre julio de 2024 y junio pasado fue del 5,3 %, lo que representó una variación acumulada del 3,3 % en el periodo enero-junio de 2025, y un crecimiento promedio anual del 2,8 %.
Las actividades que mostraron los mayores crecimientos en junio fueron: explotación de minas y canteras (22,1 %); comercio (9 %): industria manufacturera (6,2 %); transporte y comunicaciones (6,1 %); pecuario (5,5 %); pesca y acuicultura (5,5 %); servicios de intermediación financiera y servicios conexos (4,9 %); y construcción (4,6 %), detalló el emisor.
Por su parte, se registraron disminuciones en las actividades de energía y agua (-14,5 %); y administración pública y defensa (-3,6 %), de acuerdo con la información.
Para 2025, el Banco Central de Nicaragua estima un crecimiento económico de entre un 3 % y un 4 %, con una inflación anual que oscilará entre el 2 % y el 4 %.
El Producto Interno Bruto (PIB) nicaragüense aumentó el 3,6 % en 2024 con respecto a 2023, cuando la economía de Nicaragua creció un 4,4 %, siendo el cuarto año consecutivo de incremento después de tres periodos de cierre con saldo en rojo, según la entidad monetaria. En 2022, el PIB de Nicaragua creció un 3,6 % y 10,5 % en 2021.
La economía nicaragüense se contrajo en promedio el 2,7 % anual en el periodo 2018-2020, según los datos oficiales.