"Desde el acuerdo de cese de hostilidades del año pasado, la FINUL ha registrado más de 7.500 violaciones aéreas, casi 2.500 violaciones terrestres al norte de la Línea Azul y más de 360 arsenales de armas abandonados que fueron transferidos a las Fuerzas Armadas Libanesas", indicaron los cascos azules en un comunicado.
La FINUL recordó que por el momento la frontera de facto sigue registrando una estabilidad "frágil" y que sus fuerzas la patrullan diariamente en colaboración con las tropas libanesas para evitar escaladas, además de ayudar a restaurar la seguridad en el sur del Líbano.
La misión de la ONU tiene entre sus cometidos contabilizar las violaciones en su área de operaciones, que va desde el río Litani hasta la línea divisoria y por tanto no incluye los ataques israelíes ocurridos más al norte de esa corriente de agua, bastante frecuentes, ni en el este del país.
Israel ha continuado atacando el Líbano con asiduidad pese al alto el fuego y, tras la entrada en vigor de un cese de hostilidades en la Franja de Gaza el mes pasado, intensificó significativamente sus bombardeos contra presuntos objetivos del grupo chií libanés Hizbulá.
Este pasado martes, el peor ataque israelí en un año de cese de hostilidades acabó con la vida de 14 personas en el campamento de refugiados palestinos de Ain el Helu, en la ciudad meridional de Sidón, por encima del Litani.
Por otro lado, la FINUL sigue informando del hallazgo de arsenales dejados atrás por Hizbulá en la franja fronteriza, donde el movimiento abandonó supuestamente su actividad militar en cumplimiento del acuerdo alcanzado por el Líbano e Israel el 27 de noviembre de 2024.