Tras dos días de relativa calma en la capital iraní, los manifestantes volvieron a salir a las calles de los barrios orientales y occidentales de Teherán esta noche, coreando lemas contra el líder supremo del país, Ali Jameneí, como “Muerte al dictador”, según imágenes publicadas por activistas en redes sociales.
Asimismo, en las ciudades de Marvdasht (sur), Kuhdasht (oeste) y Fuladshahr (centro) se realizaron los funerales de tres manifestantes muertos, con la participación de cientos de personas y gritos contra la República Islámica y a favor del restablecimiento de la monarquía y de la dinastía Pahlaví, cuyo príncipe heredero, Reza, vive exiliado en Estados Unidos desde la Revolución Islámica de 1979.
Además, se han registrado protestas nocturnas en las grandes ciudades de Mashhad (noreste) y Shiraz (sur), así como en Zahedán (sureste).
En algunos casos, las fuerzas de seguridad han utilizado gases lacrimógenos para dispersar a los manifestantes.
Según la ONG opositora iraní Hrana, con sede en Estados Unidos, durante los primeros cinco días de movilizaciones que comenzaron el domingo pasado, murieron al menos siete manifestantes y otras 33 personas resultaron heridas, mientras que unas 119 fueron detenidas.
Ayer, el presidente estadounidense, Donald Trump, amenazó a Teherán con acudir al rescate de los ciudadanos que estos días se manifiestan en diversas ciudades del país si las autoridades iraníes disparan contra ellos.
“Si Irán dispara y asesina violentamente a manifestantes pacíficos, como es su costumbre, Estados Unidos acudirá a su rescate”, escribió Trump en su red Truth Social, advirtiendo de que EE. UU. está preparado para actuar.
Las autoridades iraníes han condenado de manera unánime las afirmaciones de Trump y han advertido de graves consecuencias en caso de cualquier intervención.
“Trump debe saber que la interferencia de Estados Unidos en este asunto interno significaría desestabilizar toda la región y destruir los intereses de Estados Unidos”, afirmó en la red social X el secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán, Ali Larijani.
Larijani alertó de que el pueblo estadounidense debe saber que “Trump inició esta aventura. Deben ser cuidadosos con la seguridad de sus soldados”.
Las protestas en Irán se desataron el domingo pasado, motivadas por el deterioro de la situación económica, marcada por una inflación anual del 42 %, mientras que la inflación punto a punto entre noviembre y diciembre superó el 52 % respecto al mismo periodo del año anterior.
Además, el rial se ha venido devaluando presionado por las sanciones impuestas por Estados Unidos y la ONU debido al programa nuclear de Teherán.