En su cuenta de X, reiteró su apoyo a "la legalidad internacional", pero se abstuvo de condenar el ataque de EE.UU. de la pasada noche que terminó en la captura de Maduro y su esposa, a pesar de que líderes políticos de derecha e izquierda así se lo habían pedido durante el día.
Starmer añadió que piensa "tratar la situación cambiante (en Venezuela) con los socios estadounidenses en los días venideros", dando a entender que no ha hablado todavía con el presidente estadounidense Donald Trump.
En la mañana, y entrevistado por la BBC, Starmer quiso aclarar que su país no había participado "de ninguna manera" en la operación estadounidense, como sí ha sucedido anteriormente en otros escenarios y conflictos como Yemen o el Estrecho de Ormuz.
El Reino Unido y Estados Unidos mantienen una cooperación de seguridad que va más allá de la OTAN -de la que son socios fundadores- y que suele traducirse en una coincidencia de intereses en cuestiones geopolíticas que se ha mantenido tanto con gobiernos laboristas como conservadores.