La agresión fue perpetrada por asaltantes armados en motos y vehículos, que centraron su ofensiva en la residencia del alcalde. Tras el suceso, los atacantes se replegaron sin bajas en sus filas, según las fuentes.
Al menos siete personas murieron en el asalto, seis de ellas en la casa del alcalde de Torodi (ciudad de más de 100.000 habitantes), entre ellas un familiar suyo que se encontraba de visita en su domicilio.
Durante su retirada, los hombres armados se llevaron tres vehículos militares, dos de ellos equipados con armamento pesado, e incendiaron otros dos. En ruta, abandonaron uno de los vehículos robados.
Aunque las fuentes de seguridad atribuyen este ataque a Al Qaeda, el grupo terrorista no ha reivindicado la acción hasta el momento.
La región de Tillabéri, en el oeste del país y a orillas del río Níger, sufre desde 2017 ataques terroristas frecuentes contra objetivos civiles y militares.