Así lo señaló este jueves durante una presentación ante el Colegio de Ingenieros del Perú (CIP) el viceministro de Minas, Carlos Talavera, quien en un comunicado del Ministerio de Energía y Minas vaticinó "una nueva etapa de dinamismo para el sector, con impactos relevantes en producción, empleo, encadenamientos productivos y recaudación fiscal".
Los ocho proyectos que se espera que comiencen a ejecutarse a lo largo de este 2026 en distintas partes de la cordillera andina de Perú son Reposición Colquijirca y Ampliación Huarón, en la región de Pasco (centro); Reposición San Rafael y Corani, en Puno (sur), Zafranal, Optimización de Cerro Verde y Pampa de Pongo, en Arequipa (sur), y Ampliación Huancapeti en Ancash (norte).
Talavera resaltó que se trata de una cartera madura, conformada por proyectos que ya han superado etapas críticas del ciclo de inversión y que se encuentran en fases avanzadas de factibilidad e ingeniería de detalle.
“Esto reduce los niveles de incertidumbre y permite proyectar con mayor claridad su entrada en ejecución”, remarcó, destacando que estos proyectos se ubican en diversas regiones del país, lo que reafirma el carácter descentralizado de la minería y su capacidad para impulsar el desarrollo territorial.
El viceministro consideró que Perú cuenta hoy con "condiciones excepcionales para seguir liderando la producción de minerales estratégicos, atraer nuevas inversiones y consolidarse como un actor indispensable en la transición energética global".
Perú es actualmente el tercer productor mundial de cobre, tras Chile y la República Democrática del Congo; el segundo en plata, molibdeno y zinc, mientras que también juega un rol importante en la producción de oro, si bien cuenta con una producción fuera de los registros oficiales, extraída ilegalmente por el crimen organizado.