"Hoy, alrededor de las 12:00 horas (07:00 GMT), un vehículo blindado fue alcanzado por un IED (explosivo artesanal) en el que murieron el oficial al mando Ishaq Khan y otros cinco policías, mientras que también se encontró otro cuerpo que podría ser de un transeúnte", confirmó a EFE Qudrat Ullah, oficial de la sala de control policial del distrito de Tank.
La carga explosiva fue detonada a distancia al paso del convoy, dijo la fuente, descartando la presencia de un atacante suicida entre las víctimas. El ataque provocó la condena inmediata del ministro del Interior, Mohsin Naqvi, quien lamentó en un comunicado que los agentes "sacrificaron sus vidas por un mañana pacífico".
El atentado de hoy sigue el patrón de violencia que ha convertido a las zonas fronterizas con Afganistán en un polvorín. A finales de diciembre, otros cinco agentes murieron en un ataque similar en el distrito vecino de Karak, confirmando el deterioro de la seguridad en la región.
Pakistán acaba de cerrar 2025 como su año más sangriento en una década. Según el informe anual del Centro de Investigación y Estudios de Seguridad (CRSS), publicado el 31 de diciembre, el país registró un aumento del 34 % en los índices de violencia respecto al año anterior.
El Gobierno paquistaní atribuye este repunte al regreso de los talibanes al poder en Kabul en 2021.
Islamabad acusa al régimen vecino de permitir que el Tehreek-e-Taliban Pakistan (TTP), el brazo paquistaní del grupo insurgente, utilice suelo afgano como refugio seguro para planear ataques transfronterizos, una acusación que el gobierno talibán niega sistemáticamente.