“En Kiev se ha activado la defensa aérea. ¡Permanezcan en los refugios!”, escribió en su cuenta de Telegram poco antes de las dos de la madrugada hora local el jefe de la administración militar de la región de Kiev, Timur Tkachenko.
Minutos después, Tkachenko informó de un incendio en un edificio “no residencial” del distrito kievita de Solómianski debido a la caída de drones de ataque rusos.
En su discurso a la nación de anoche, el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, explicó que el suministro de energía sigue experimentando déficits especialmente graves en regiones fronterizas con Rusia o por las que pasa el frente y en algunas zonas de Kiev, donde los especialistas siguen trabajando para mitigar las consecuencias del último gran ataque ruso.
“Se ha hecho mucho, pero un número sustancial de familias siguen sin electricidad”, dijo Zelenski sobre la situación en la región de Kiev, donde algunas zonas no tienen luz desde el bombardeo ruso del viernes.
Ucrania ha denunciado que Rusia busca crear una catástrofe humanitaria en el período más frío del año degradando aún más el sistema energético ucraniano, que ha sufrido durante la guerra sucesivas olas de bombardeos masivos a sus infraestructuras eléctricas, gasísticas y de distribución de agua.
Los ucranianos ya experimentan desde otoño cortes programados de electricidad durante varias horas al día para hacer frente al déficit de generación causado por los ataques rusos a sus centrales.
Ucrania ya tuvo que aplicar estas medidas de racionamiento en otras etapas de la guerra debido a campañas de ataques aéreos rusos como ésta.