Las autoridades rusas habían informado previamente de daños en una “empresa industrial”, varias viviendas y tuberías de gas en Taganrog a consecuencia de un ataque con drones ucraniano.
Según la nota del SBU ucraniano, el ataque contra la fábrica de drones provocó un incendio en sus instalaciones y ha ralentizado la producción de aparatos no tripulados.
En la fábrica se producen drones y piezas para drones Molniya y Orión que Rusia utiliza para misiones de ataque y de reconocimiento.
“Cada interrupción de una línea de producción supone que centenares de drones no vuelen sobre las ciudades ucranianas, no maten a gente pacífica y no destruyan casas”, se lee en el comunicado del SBU, que es una de las estructuras del Estado ucraniano que se dedican a atacar objetivos militares y estratégicos rusos en territorio enemigo.