Según un documento publicado por la Casa Blanca, el arancel del 25 % se aplicará a chips de IA fabricados por empresas como Nvidia y AMD que se importen a Estados Unidos y posteriormente se reexporten a otros países, una fórmula que permitirá al Gobierno recaudar ingresos por la venta de estos productos en mercados como China.
El arancel, que entrará en vigor el jueves, es más reducido de lo que el republicano había advertido anteriormente, aunque el año pasado la Administración abrió una investigación para incentivar la compra de semiconductores fabricados en Estados Unidos, finalmente optó por aplicar gravámenes reducidos en lugar de imponer tarifas amplias a toda la industria.
La medida no afectará a los semiconductores que se importen para su uso en centros de datos o en productos destinados a consumidores, industrias o agencias gubernamentales estadounidenses, con el objetivo de evitar un impacto directo en la economía y el desarrollo tecnológico interno.
No obstante, la Casa Blanca advirtió que el presidente aún podría anunciar aranceles más amplios sobre semiconductores y productos que los incorporen en el corto plazo, así como un programa que ofrecería alivio arancelario a las empresas que fabriquen chips dentro del país.