En el Himalaya indio, esta tendencia ya es visible en el valle de Cachemira, donde las precipitaciones invernales han caído casi un 40 % por debajo de lo normal, según datos oficiales, en una de las temporadas más secas de los últimos años.
La pérdida de nieve en esta parte del “techo del mundo” no es solo una anomalía meteorológica: los científicos advierten de que el calentamiento más rápido de las zonas de alta montaña está reduciendo la acumulación de nieve y acortando el tiempo que permanece en el suelo, debilitando el sistema natural que alimenta ríos, acuíferos y glaciares en toda la región.
“La repetición de inviernos con déficit de nieve apunta a cambios en los patrones climáticos del Himalaya”, explicó a EFE el experto ambiental Zakir Zahoor. “Menos nieve provoca el secado de los manantiales, la caída de los niveles de agua subterránea y una mayor vulnerabilidad a fenómenos meteorológicos extremos”.
La cordillera, a menudo llamada el “tercer polo” por sus enormes reservas de hielo, se extiende por India, Pakistán, Nepal, Bután y China y alimenta grandes ríos que cruzan varias fronteras de Asia.
Según explicó a EFE el coordinador de la Red del Sur de Asia sobre Presas, Ríos y Personas, Himanshu Thakkar, el impacto de la pérdida de nieve será mayor en la cuenca del Indo, donde la aportación del deshielo es más alta que en otros grandes sistemas fluviales de la región.
La escasez de estudios y la falta de cooperación en algunas cuencas transfronterizas, especialmente en áreas sensibles como la frontera entre China y la India, siguen siendo un obstáculo para evaluar estos cambios, añadió el experto.
El director del Departamento Meteorológico de Jammu y Cachemira (MeT), Mukhtar Ahmad, subrayó que el valle indio ha registrado casi un 40 % menos de precipitaciones debido a perturbaciones occidentales más débiles y menos frecuentes, los sistemas de origen mediterráneo que normalmente transportan la humedad invernal hacia el Himalaya.
La economía y los ecosistemas de Cachemira, como en gran parte del Himalaya, dependen de la nieve de esta época del año, que al derretirse en primavera y verano regula el caudal de los ríos, recarga acuíferos y sostiene la agricultura y el turismo.
“La nieve actúa como una reserva natural de agua”, explicó a EFE un funcionario del departamento de abastecimiento, que advierte de posibles dificultades los próximos meses. “Menos nieve ahora significa un menor caudal en ríos y manantiales durante el verano. El suministro de agua potable y el riego podrían verse sometidos a presión”.
Los agricultores dicen que el impacto ya se está notando. “La nieve protege las raíces de los árboles frutales y mantiene la humedad del suelo. Sin una nevada adecuada, las plagas sobreviven al invierno y los daños se verán cuando llegue la primavera”, explicó a EFE Abdul Razaq, un productor de manzanas del distrito de Shopian.
El invierno seco también ha afectado al turismo, otro sector vital de la región, que durante estos meses atrae un gran número de visitantes y esquiadores.
“Nuestros medios de vida dependen de la nieve”, afirmó Maqsood Ahmad, un hotelero, añadiendo que “un invierno seco significa menos turistas y pérdidas para muchas familias que dependen de la temporada”.