El acuerdo, suscrito en la capital filipina, "establece los procedimientos para el suministro recíproco de provisiones y servicios entre las Fuerzas de Autodefensa de Japón y las Fuerzas Armadas de Filipinas", promoverá "una cooperación más estrecha" y "permitirá contribuir activamente a la paz y la seguridad", señaló en un comunicado la Cancillería japonesa.
Motegi y Lazaro anunciaron asimismo que Tokio destinará 900 millones de yenes (unos 6 millones de dólares estadounidenses) a infraestructura para embarcaciones neumáticas de casco rígido de la Armada filipina.
Manila y Tokio se enfrentan a Pekín por separado debido a disputas soberanistas en los mares de China Meridional y el Oriental.
Su alianza en defensa cuenta con el apoyo de Estados Unidos, un socio "importante" frente a las ambiciones expansionistas chinas, puntualizaron en abril ambos países.
Japón, Filipinas y EE.UU. forjaron una alianza a tres bandas en abril de 2024 ante la creciente hegemonía de China en el Indopacífico.
Para construir un frente común ante el gigante asiático, Japón y Filipinas alcanzaron en julio del mismo año un Acuerdo de Acceso Recíproco en cooperación militar que permitirá el despliegue cruzado de tropas en sus territorios, compromiso que en abril de 2025 pactaron seguir negociando.
En julio del año pasado, los cancilleres de EE.UU., Filipinas y Japón exploraron en una reunión en Kuala Lumpur cómo fortalecer sus vínculos de defensa para mantener la "paz regional" en el marco de las reivindicaciones territoriales de Pekín, que son fuente de tensión con sus países vecinos.
Estas aguas son reclamadas casi en su totalidad por el gigante asiático, reivindicación que se solapa con las áreas económicas exclusivas de 200 millas, tal como indica la legislación internacional, de países como Filipinas, Vietnam y Malasia.
Japón mantiene su propia disputa soberanista con Pekín por las islas Senkaku en el mar de China Oriental.