"Hemos movilizado en Alemania 60 millones de euros suplementarios con los que nos comprometemos a facilitar calefacción y protección a la población en Ucrania", dijo Wadephul en una rueda de prensa en Berlín tras haberse reunido con su homóloga austriaca Beate Meinl-Reisinger.
Wadephul precisó que a través de esos recursos llegarán a la población ucraniana sistemas de calefacción y para calentar agua, especialmente en los hogares que más sufren la cercanía del frente.
"Apoyamos a Ucrania, especialmente en esta situación de guerra", dijo, y recalcó que las tropas del presidente ruso, Vladímir Putin, están atacando de forma especial estas semanas la infraestructura energética de ucrania en pleno invierno.
"Está claro que Putin quiere aterrorizar a la población civil", abundó Wadephul, quien destacó que parece el jefe de Estado ruso no quiere negociar pese e los esfuerzos internacionales liderados por Estados Unidos para traer la paz a la guerra ruso-ucraniana.
"Es lamentable, pero estamos con el pueblo de Ucrania", señaló el ministro alemán al aludir a la falta de voluntad negociadora de Moscú.
Meinl-Reisinger, por su parte, señaló que su país trabaja actualmente en el próximo paquete de ayuda austriaco a Ucrania, y mostró su solidaridad con las víctimas de los ataques rusos en Ucrania.
"Las noticias que recibimos son indescriptibles", en especial las relacionadas con "la falta de calefacción, electricidad", señaló la ministra austriaca.
"Como comunidad de Estados en Europa, pero también como personas y como sociedades, estamos siendo desafiados", agregó.
Según el Instituto de Kiel alemán, que registra los anuncios de ayuda a Ucrania desde que comenzó la invasión rusa contra Ucrania, Alemania es el segundo país que más apoyo ha prestado a Kiev, con un montante de unos 24.000 millones de euros, en concepto de ayuda militar, humanitaria y financiera.
Austria, según la misma institución, ha aportado unos 820 millones de euros en ayuda a Ucrania, principalmente en concepto de apoyo humanitario.
Los ataques rusos del pasado viernes y del martes llegaron a dejar, sólo en Kiev, 400 edificios residenciales sin calefacción, en una época del año en la que la capital ucraniana vive días de temperaturas inferiores a 10 grados centígrados bajo cero.