Las pesquisas se centran en las estrategias de monetización de estos títulos "gratuitos", que podrían inducir a los usuarios a realizar compras dentro de la aplicación de forma "no consciente", incluso por parte de menores, según informó este viernes el regulador italiano en un comunicado.
La autoridad antimonopolio sospecha que la compañía utiliza un "diseño manipulador" en sus interfaces para incentivar sesiones de juego prolongadas y presionar a los consumidores mediante notificaciones y mensajes que instan a no perder contenidos de tiempo limitado.
Además, el organismo investiga si la compañía usa estrategias para hacer "poco comprensible" el valor real de sus monedas virtuales y si emplea paquetes de divisas que obligan a los jugadores a gastar más de lo necesario para avanzar en el juego.
La AGCM también aprovechará para investigar el sistema de control parental, que según avanzan, las opciones predeterminadas de la plataforma parecen "agresivas" al seleccionar automáticamente las configuraciones que menos protegen al menor, permitiendo compras y tiempos de juego ilimitados sin la intervención activa de un tutor.
Por último, el regulador también examinará si Activision viola los derechos contractuales de los jugadores al bloquear cuentas de manera unilateral y sin una justificación adecuada, y si obliga a aceptar la recopilación de datos personales con fines comerciales bajo la apariencia de un paso obligatorio.