El reconocido actor brasileño, que alcanzó la fama mundial tras encarnar al icónico narcotraficante Pablo Escobar en la serie de Netflix 'Narcos', se perfila entre los cinco elegidos en la terna a mejor actor, una categoría en la que también figuran Timotheé Chalaet ('Marty Supreme'), Leonardo DiCaprio ('One Battle After Another') o Michael B. Jordan ('Sinners').
La crítica especializada se ha rendido ante una interpretación que consideran el cénit en la carrera de Moura, considerado uno de los actores más influyentes y versátiles de su generación, y cuya interpretación en esta película le valió el primer Globo de Oro de su historia.
La película tampoco se quedó atrás, logrando la estatuilla en la categoría de mejor película de habla no inglesa, un reconocimiento que la prensa especializada de Hollywood augura que le valdrá la nominación al Óscar a mejor filme extranjero o, incluso, a colarse entre las mejores 10 películas de la temporada.
Pero victoria de los Globos de Oro, considerados la antesala de los Óscar, no es solo un trofeo más, pues 'The Secret Agent' volvió a colocar a Brasil en un camino que el cine sudamericano ha buscado pavimentar con fuerza en los últimos años.
El fenómeno dirigido por Kleber Mendonça Filho abraza la estela de su predecesora 'I'm Still Here' ('Aun estoy aquí'), la conmovedora historia con la que Fernanda Torres arrojó un rayo de luz a la oscura época de la dictadura militar de Brasil de la década de 1960 a 1985.
Su interpretación no solo le valió a Torres el Globo de Oro a mejor intérprete de drama sino que la propia película, dirigida por Walter Salles, se alzó con el Óscar a mejor película internacional.
Este auge del cine brasileño no es casualidad, ya que forma parte de los esfuerzo del país por preservar la memoria histórica a través del arte, algo que Moura puso en valor tras ganar el Globo de Oro.
"Desde su primer gobierno el cine tiene un espacio (...) Un gobierno que valora la cultura hace una diferencia muy grande para cualquier país que se quiera desarrollar", llegó a decirle Moura al presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva en una llamada.
El tema de la profunda y dolorosa huella de la dictadura militar brasileña se repite con Armando, el personaje de Moura, un antiguo profesor universitario y experto en tecnología que se ve obligado a huir de Sao Paulo tras ser marcado como objetivo por el régimen.
Para sobrevivir, asume la identidad de Marcelo y regresa a su ciudad natal, Recife, durante la vibrante pero tensa atmósfera de las festividades de Carnaval.