El hecho se produjo después de que la Dirección Nacional de Aeronáutica Civil (Dinac) reportara a la Fuerza Aérea la activación de una baliza de emergencia proveniente del aparato, un C-210 con matrícula boliviana CP-3187, por lo que se inició un sobrevuelo con helicópteros y un Supertucano que permitió avistar la aeronave.
El aparato fue hallado siniestrado en las inmediaciones de una finca.
"Esa aeronave tenía registro de vuelo desde una localidad boliviana hasta otra, pero no tenía plan de vuelo ni autorización de ingreso a territorio paraguayo. Es un vuelo irregular, ingresó de manera irregular al país", dijo a EFE el comandante de la Fuerza Aérea Paraguaya, Julio Fullaondo.
Tras una inspección al sitio del siniestro, las autoridades constataron que la aeronave estaba "capotada" (de cabeza), lo que hizo presumir que los tripulantes se accidentaron al momento del aterrizaje o en un intento de despegue.
Fullaondo no descartó que el avión se hubiera usado para el tráfico de drogas e indicó que no se encontraron rastros humanos en el sitio, por lo que estiman que los tripulantes sobrevivieron al accidente.