Miller, jefe adjunto de Gabinete, consejero del presidente Donald Trump y arquitecto de la política migratoria, dijo el sábado que Pretti era un "asesino" que "trató de matar a agentes federales", pero en declaraciones a CNN hoy se alejó de su dura retórica en medio de la creciente indignación por el suceso.
El asesor afirmó a ese canal que la Casa Blanca "dio indicaciones claras al Departamento de Seguridad Nacional (DHS) de que el personal extra que había sido enviado a Minnesota para la protección de la fuerza debería ser usado para conducir operaciones de (captura de) fugitivos con el fin crear una barrera física entre los equipos de arresto y los disruptores".
"Estamos evaluando por qué el equipo de CBP pudo no haber seguido ese protocolo", destacó Miller, que en sus declaraciones iniciales tras la muerte de Pretti también lo calificó de "terrorista".
Según un informe del DHS entregado al Congreso este martes, al menos dos agentes del CBP dispararon sus armas contra Pretti, e indicó que los agentes estaban forcejeando con el hombre cuando uno de ellos gritó "¡Tiene un arma!".
Trump prometió este martes una investigación "honesta" sobre el homicidio de Pretti pero lo criticó por portar un arma, a pesar de que los videos de su muerte muestran que los agentes le dispararon una decena de veces por la espalda en el suelo cuando ya estaba desarmado.
La muerte de Pretti es la segunda de un manifestante en las protestas contra las agresivas redadas migratorias llevadas a cabo en la ciudad demócrata tras la de Renée Good el pasado 7 de enero.