En la marcha, que fue convocada por la llamada 'Generación Z' de jóvenes, participaron en su mayoría miembros de colectivos familiares y allegados a las víctimas de las protestas contra el anterior Gobierno de la destituida presidenta Dina Boluarte (2022-2025), que dejaron medio centenar de fallecidos, sobre todo en regiones del sur del país.
Los integrantes de estas agrupaciones aseguraron que realizaron una 'marcha de sacrificio' desde regiones sureñas como Puno, Ayacucho y Andahuaylas hacia Lima que, según denunciaron, fue constantemente intimidada por agentes de la Policía que los siguieron durante todo su recorrido.
Estos colectivos levantaron también la voz contra la disolución ordenada por el fiscal general interino, Tomás Gálvez, de los equipos especiales de la Fiscalía, entre ellos el que investigaba las muertes durante las protestas bajo el Gobierno de Boluarte.
'Que se vayan todos' y 'Exigimos justicia' fueron los principales lemas que lanzaron los manifestantes al avanzar por las calles de distritos del sur de Lima hacia el centro histórico de la capital peruana, donde se encontraron con miembros de organizaciones estudiantiles, sindicales y políticas.
El pasado viernes, el presidente de transición de Perú, el derechista José Jerí, aseguró que no le preocupaba la marcha convocada por los colectivos, ya que consideró que era parte de la libertad de expresión y el Estado sabría "manejar la situación de la mejor manera".
Jerí agregó que las autoridades buscarían que "todo salga dentro de los parámetros normales, respetando siempre las restricciones que existen", ya que Lima y la provincia portuaria vecina del Callao se mantienen en estado de emergencia para combatir al crimen organizado desde octubre pasado.
Por ese motivo, algunos derechos constitucionales están suspendidos en la capital peruana, como el libre tránsito y a la libertad de reunión.
Durante la noche de este miércoles se reportaron algunos incidentes entre manifestantes y policías que intentaron impedir su avance por las calles del centro histórico de Lima, aunque luego la manifestación continuó con su recorrido hacia las cercanías del Palacio de Justicia.
El pasado 15 de octubre, en la manifestación más multitudinaria celebrada hasta ahora por la Generación Z, un manifestante murió al ser disparado por un policía encubierto que se encontraba infiltrado entre los participantes en la protesta, según admitieron poco después las autoridades.