"No veo en estos momentos desgraciadamente, y ojalá me equivoque, un futuro de paz, porque no veo ni siquiera un futuro de alto el fuego, porque uno no quiere. Porque Rusia sigue día a día, noche a noche, bombardeando las ciudades y las casas de los civiles y el sistema energético ucraniano", indicó el ministro a su llegada a un Consejo de Exteriores en el que se espera sacar adelante nuevas medidas restrictivas contra Rusia mientras continúa la preparación, en paralelo, del vigésimo paquete de sanciones contra Moscú.
Señaló en ese sentido que "los signos que estamos viendo" por parte de Rusia son "contrarios al Derecho internacional humanitario", con ataques que intentan "destruir lo más básico".
El ministro español subrayó que la decisión sobre la futura paz en Ucrania "afecta en primer lugar a los ucranianos, a su futuro, a su soberanía" pero en segundo lugar también a la UE porque "la paz que salga de cualquier negociación con respecto a Ucrania es también el futuro esquema de seguridad de Europa" y, por ello, dijo que le parece "impensable" que Europa no esté sentada en esa mesa de negociaciones sobre un acuerdo de paz.
En cuanto a la ayuda española a Ucrania, donde persisten los "ataques inhumanos por parte de Rusia con misiles balísticos, con drones que están destruyendo metódica y sistemáticamente el sistema energético ucraniano", indicó que España va a "seguir a su lado" y que está adquiriendo generadores por valor de un millón de euros y "poniendo en marcha en estos mismos momentos ayuda energética para Ucrania", con un programa que facilitará electricidad y calefacción a 28.000 personas.
"Desde luego, España va a hacer todo lo que esté en su mano por conseguir una paz justa y duradera", dijo Albares, que aseguró que esa ayuda seguirá "tanto tiempo como sea necesario, porque todos tenemos claro que el plan de paz que resulte un día, porque un día volverá a la paz a Ucrania, será también el esquema de seguridad futuro que tendremos en el flanco este de la Unión".