"Ocho familias han presentado denuncia junto con foodwatch hasta el momento. Muchas otras se han puesto en contacto con la asociación y otras familias están a punto de sumarse a la denuncia", detalló en un comunicado la oenegé dedicada a la protección de los derechos del consumidor y la calidad de los alimentos.
El escándalo afecta a empresas a nivel mundial, como Nestlé, Danone, Lactalis, Vitagermine, Granarolo o Hochdorf, que han tenido que retirar productos del mercado en Francia y en otros países.
En Francia, además, las autoridades han abierto dos investigaciones para dirimir si las leches infantiles con cereulida fueron la causa de la muerte de dos bebés.
Para foodwatch, los hechos son "especialmente graves", al estar destinados estos productos a bebés de menos de 6 meses, y "no hay ninguna excusa válida", en palabras de Ingrid Kragl, directora de información e investigaciones de la oenegé, para lo que consideran "retiros tardíos" de los productos.
"Las empresas a las que nos referimos han demostrado una negligencia alarmante. Minimizar hoy y negar la relación entre el consumo de las leches retiradas y los graves síntomas que han tenido que soportar muchos bebés es simplemente indecente", enfatizó Kragl en el comunicado.
"Es indignante -agregó- saber que Nestlé y Danone llevan meses vendiendo estas latas de leche, y Lactalis incluso un año".
Los casos que reúne la denuncia presentada hoy acumulan características comunes, las de bebés que, a veces a los pocos días de nacer, presentaban síntomas alarmantes -como vómitos, diarreas incesantes, fiebre o dolores abdominales- que no desaparecían con los tratamientos habituales para la gastroenteritis.
Algunos estuvieron incluso hospitalizados a finales de 2025, antes de las retiradas masivas de productos, y el comunicado de foodwatch detalla casos como el del pequeño Adam, que ahora tiene tres meses y para el que sus padres temieron la muerte, y en cuyos análisis se encontró el 'bacillus cereus'.
La organización critica también que las empresas comerciantes pidieran a los padres enviarles los lotes de productos sospechosos, con lo que se quedaban sin pruebas.
"El proveedor del ingrediente incriminado —el ARA, un ácido araquidónico que aporta omega 6— puede ser chino, pero eso no exime en modo alguno a gigantes como Nestlé, Lactalis o Danone de garantizar la seguridad sanitaria de sus productos y el cumplimiento de la normativa europea", criticó foodwatch.
Además, el comunicado apunta que, dado que el proveedor chino informó a Nestlé de la contaminación en diciembre de 2025, "es probable que los demás fabricantes también recibieran la información" entonces, lo que hace "aún más escandaloso" las retiradas tardías y "poco a poco" a principios de 2026.