El banco explicó que el cierre de oficinas irá acompañado de un refuerzo de la atención presencial a través de los llamados 'community bankers', empleados del banco que prestan asesoramiento y apoyo financiero básico en espacios locales, como centros comunitarios o bibliotecas, o desde los denominados 'Banking Hubs', oficinas compartidas por varias entidades para mantener el acceso a servicios bancarios en zonas sin sucursales tradicionales.
La entidad precisó que, si las propuestas salen adelante tras la consulta con los sindicatos, se ofrecerán oportunidades de recolocación interna y externa a los casi 300 trabajadores afectados.
Según el comunicado, después de estos cambios la red de Santander en el país quedará formada por 305 sucursales, entre ellas 244 oficinas con todos los servicios, 19 sin mostradores, 36 con horario reducido y seis espacios híbridos Work Café, además de 111 puntos Santander Local, que ofrecen atención presencial limitada en áreas donde ya no existe una oficina bancaria.
El banco dijo que, según sus estudios, un 96 % de todas las operaciones se realizan ya por canales digitales y, desde 2019, las transacciones financieras efectuadas en sucursales cayeron un 66 %, con un descenso adicional del 13 % en el último año.
En ese periodo, un 83 % de las cuentas corrientes se abrieron por vía digital, el número de usuarios de banca móvil aumentó un 67 % y las operaciones realizadas a través de la aplicación crecieron un 109 %.
Un portavoz de la entidad declaró que los cambios persiguen "apoyar mejor a los clientes" y aseguró que, pese a los cierres de oficinas, seguirán invirtiendo tanto en la red de oficinas como en los servicios por internet.