"La Agencia Japonesa de Ciencia y Tecnología Marina y Terrestre (JAMSTEC), bajo la jurisdicción del Ministerio de Educación, Cultura, Deportes, Ciencia y Tecnología, ha recuperado con éxito lodo rico en tierras raras a una profundidad de 6.000 metros utilizando el buque de investigación Chikyu", escribió este domingo el ministro en su cuenta de X.
Matsumoto aseguró que la agencia dará más detalles sobre la operación el martes en un comunicado.
El barco de JAMSTEC zarpó el 12 de enero, y se espera que vuelva a puerto el 14 de febrero tras realizar pruebas de extracción junto a la isla durante unos 20 días.
"El objetivo de esta prueba es comprobar la conexión de un sistema de minería y será el primer intento de Japón de industrializar tierras raras de producción nacional. También será la primera prueba de este tipo en el mundo realizada en el lecho marino a una profundidad aproximada de 6.000 metros", explicó la agencia en un comunicado en diciembre detallando la operación.
Las tierras raras son un conjunto de 17 elementos químicos que suelen encontrarse unidos en la naturaleza, con propiedades magnéticas, luminiscentes y electroquímicas y que están presentes en pantallas táctiles, paneles solares, vehículos eléctricos e incluso billetes de euro, a los que se añaden para evitar falsificaciones.
China, que posee un 49 % de las tierras raras del planeta, controla también más del 70 % de la producción mundial (importando además material de minas de Birmania) y casi el 90 % de su procesamiento, lo que le permite utilizar restricciones a su exportación como baza negociadora en conflictos comerciales.
Los planes de Tokio de explorar el yacimiento de Minamitori llevaban ya tiempo sobre la mesa, pero adquirieron mayor urgencia a comienzos de enero, cuando Pekín anunció una serie de restricciones a la exportación de productos considerados de "uso dual" al archipiélago, lo que podría incluir las tierras raras, en medio de las tensiones bilaterales a cuenta de Taiwán.