Al grito de '¡justicia para Oreja!', los manifestantes de la ciudad de São Paulo desfilaron por la céntrica Avenida Paulista, muchos de ellos con sus propios perros.
El comisario de policía Bruno Lima, fundador de la asociación 'Prisión para los maltratos' y uno de los convocantes de la protesta, tachó de "barbaridad" lo ocurrido en un video colgado en redes sociales.
Además, expresó su deseo de que el episodio sirva para endurecer la legislación actual, considerada muy permisiva por los defensores del bienestar animal.
El caso ha tenido tanta repercusión que hasta la primera dama de Brasil y esposa del presidente Luiz Inácio Lula da Silva, Rosângela 'Janja' Lula da Silva, se unió hace unos días a las denuncias y enfatizó los peligros del mundo digital.
"Es una alerta dolorosa sobre una generación expuesta desde temprano a discursos y contenidos digitales que banalizan la violencia y transforman el dolor en entretenimiento", apuntó en redes sociales Lula da Silva, conocida por su activismo en favor de los animales.
Oreja fue apaleado a principios de enero en la ciudad turística de Praia Brava, en el sur de Brasil, y tuvo que ser sometido a una eutanasia en un centro veterinario debido a la gravedad de las heridas.
Los supuestos autores, un grupo de adolescentes, ya están bajo investigación de la Policía, que ha requisado sus celulares para analizarlos, informó la institución esta semana.
Tres familiares de los adolescentes, dos empresarios y un abogado, también fueron interrogados y acusados de coacción por intentar influir en los testigos del crimen.