El juicio de la causa calificada por la Fiscalía como "la investigación de hechos de corrupción más extensa de la historia judicial argentina" y en el que también están imputados 21 exfuncionarios y 64 empresarios, comenzó este lunes una nueva instancia dedicada a tratar las cuestiones preliminares planteadas por las 28 defensas.
"Hay una nulidad evidente en esta causa. Este proceso surgió de un engaño", sostuvo Carlos Beraldi, abogado defensor de Fernández, al asegurar que el tribunal que juzga la causa fue elegido estratégicamente por la parte acusadora para lograr una sentencia favorable a sus intereses.
Berardi denunció además un uso "extorsivo" de la Ley del Arrepentido, una norma sancionada en 2016 que permite reducir la pena de los delitos a cambio de información sobre los mismos.
El abogado apuntó contra el fiscal y el juez de la etapa de instrucción, Carlos Stornelli, y el fallecido Claudio Bonadio, por convertir a la Justicia "en un elemento de presión y de chantaje", que llevó adelante un operativo destinado a "quebrar voluntades, generar miedo y forzar declaraciones bajo amenaza de cárcel".
Junto con los cuadernos que le dan nombre a la causa, en los que el exchófer del Ministerio de Planificación, Oscar Centeno, anotó los supuestos traslados de dinero espurio, los más de 40 arrepentidos que declararon en la causa conforman el material probatorio central de este juicio.
La líder del peronismo denunció el pasado noviembre en su cuenta de la red social X que Fabián Gutiérrez, exsecretario de Fernández y de su fallecido esposo, el expresidente Néstor Kirchner (2003-2007), había sido extorsionado en el marco de la causa 'Cuadernos'.
"Lo amenazaron con meter presas a su madre y a su hermana si no declaraba como arrepentido en contra mía", escribió en ese entonces Fernández.
Antes, había denunciado por el mismo medio que Víctor Manzanares, excontable de la familia Kirchner-Fernández, fue sometido a la llamada "tortura blanca" (privación sensorial y aislamiento durante largos períodos de tiempo) durante su declaración en calidad de arrepentido en la causa.
La expresidenta, quien cumple desde junio una condena de seis años en prisión domiciliaria e inhabilitación perpetua para ejercer cargos públicos por irregularidades en la concesión de obras viales, y fue dada de alta el pasado 3 de enero tras dos semanas ingresada en una clínica por un cuadro de apendicitis aguda con peritonitis, no se encontraba presente en la audiencia virtual de este martes.
Su representante afirmó que pedía la nulidad del juicio "para que estas prácticas no se vuelvan a repetir".
"¿Sobre qué base vamos a continuar un juicio años discutiendo la acusación de un fiscal que comete este tipo de actos?“, afirmó Berardi.
Las defensas que siguieron a las de Fernández se dedicaron a cuestionar otros aspectos del juicio, como la ausencia de registros de las declaraciones de los arrepentidos y la veracidad de los cuadernos, sobre los cuales dos peritajes públicos determinaron que habían sufrido adulteraciones.
El juicio comenzó el pasado 6 de noviembre y, tras el receso judicial de enero, continuará los martes y jueves de manera virtual.