En una entrevista con la cadena NBC News, el mandatario expresó su pesar por las muertes, pero destacó que ambos casos tenían "antecedentes y contextos" que, según él, complican la valoración de lo sucedido y dijo que ninguno de los dos eran ángeles.
Aun así, el republicano afirmó que los resultados fueron trágicos y no justificables bajo ninguna circunstancia.
Trump añadió que los agentes federales involucrados en los operativos lamentan profundamente los incidentes y que la Administración revisará sus protocolos de actuación para prevenir nuevos episodios similares.
Las declaraciones del presidente se enmarcan en un contexto de tensión en Mineápolis y suceden el mismo día que su Gobierno decidió retirar a 700 agentes del Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE) del lugar.
Además de haber anunciado la captura de al menos 4.000 migrantes por diversos delitos durante los operativos desde finales de 2025 hasta hoy.