En un comunicado publicado en la noche del jueves al viernes, el Ministerio de Agricultura puntualizó que esta apertura por España de sus fronteras a los animales vacunados se va a llevar a cabo "bajo reserva de criterios sanitarios".
En concreto, tendrán que haber pasado al menos 60 días desde la vacunación en una explotación para que las reses se consideren inmunizadas y puedan ser exportadas.
Es la misma condición que se había impuesto cuando España había aceptado la llegada de bovinos de la otra zona de vacunación, que cubre más de media docena de departamentos en el este de Francia, en las proximidades de la frontera suiza.
El Ministerio de Agricultura subrayó que la situación sanitaria está "en neta mejoría en Francia", ya que el último foco de la enfermedad se detectó el 2 de enero y en las zonas en las que se puso en marcha la vacunación han sido inoculados casi el 100 % de los animales.
Francia utiliza la vacunación preventiva para cortar la transmisión, pero tiene como efecto la suspensión del estatuto de zona indemne, que es el que permite exportar.
Por eso se ha puesto a negociar con sus principales clientes y ha alcanzado acuerdos para reanudar las exportaciones de las reses vacunadas a España e Italia.