"El Gobierno del Perú expresa su más enérgica condena por el secuestro de la senadora Aida Quilcué en el departamento del Cauca, y expresa su total respaldo a las acciones desplegadas por las autoridades de Colombia orientadas a su pronta liberación", indicó el Ejecutivo peruano a través de un mensaje de la Cancillería compartido en redes.
Agregó que Perú reafirma su compromiso de cooperación con Colombia en la lucha contra el terrorismo y contra la delincuencia organizada en la región, y hace votos por la preservación de la integridad y salud de la senadora.
Quilcué estuvo retenida durante varias horas en una zona rural del convulso departamento colombiano del Cauca y al ser liberada aseguró que sus captores eran hombres "fuertemente armados" que no se identificaron.
"No se identificaron, pero sé que era un grupo armado, fuertemente armado. Desafortunadamente nos cogieron en un sitio bastante solo. Nos llevaron, pero ya estamos a salvo", expresó a periodistas la congresista, que hace parte de la comunidad indígena nasa, tras ser dejada en libertad.
El vehículo en el que se movilizaba Quilcué, que hace parte de la coalición oficialista Pacto Histórico, fue interceptado por desconocidos a las 13:30 hora local (18:30 GMT) en el páramo de Totoró, en el Cauca, zona donde son particularmente fuertes las disidencias de las FARC.
La guardia indígena del Cauca -un cuerpo civil conformado por integrantes de comunidades indígenas que, sin armas, cumple labores de protección y control en sus territorios colectivos- encontró esta tarde con vida a la senadora y a miembros de su esquema de seguridad.
"Yo viajaba desde (el municipio de) La Plata, (en el departamento del) Huila, hacia Popayán (capital del Cauca) y en un sitio, llegando al páramo, salieron unos hombres armados, nos bajaron de la camioneta y luego nos condujeron hacia un sitio desconocido", expresó Quilcué sobre lo que vivió.
En una reciente entrevista con EFE, la senadora aseguró que su trayectoria está marcada por una lucha histórica y milenaria por la defensa del territorio, la vida y los derechos colectivos.
Quilcué afirma haber recibido múltiples amenazas a lo largo de su vida, incluyendo mensajes intimidatorios, atentados e incluso el asesinato de su esposo en 2008.
Incluso el 29 de octubre de 2022 salió ilesa de un atentado luego de que su vehículo fuera atacado a tiros cuando se movilizaba por una vía rural del Cauca y posteriormente, el 20 de mayo de 2023, denunció un nuevo hecho de intimidación cuando hombres armados merodearon e intentaron ingresar a su vivienda.