España reprocha a Italia minar principios de la UE por una reunión previa a la cumbre

Bilzen (Bélgica), 12 feb (EFE).- Una reunión de líderes europeos previa a la cumbre de este jueves de los Veintisiete, a la que no fue invitado el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, provocó el reproche de España a Italia por organizar con Alemania y Bélgica ese encuentro, que cree que mina principios básicos comunitarios.

El presidente del Consejo Europeo, António Costa, convocó a los jefes de Estado o de Gobierno europeos en el castillo de Alden Biesen, en la localidad belga de Bilzen, para mantener un encuentro informal con el fin de debatir sobre la profundización del mercado único y la mejora de la competitividad de la Europa comunitaria.

Pero de forma previa, una veintena de líderes mantuvieron un encuentro en un hotel cercano al lugar de la cumbre para coordinar sus posiciones, una reunión que fue impulsada por el canciller alemán Friedrich Merz; la primera ministra italiana Giorgia Meloni; y su homólogo belga, Bart de Wever.

A esa cita, además de sus convocantes, asistieron los líderes de Francia, Austria, Dinamarca, Finlandia, Suecia, Grecia, Hungría, Luxemburgo, Países Bajos, Polonia, República Checa, Rumanía, Bulgaria, Chipre, Croacia y Eslovaquia.

Por tanto, no estuvieron presentes ni Sánchez ni los líderes de otros siete países: Portugal, Irlanda, Estonia, Letonia, Lituania, Malta y Eslovenia.

El encuentro estaba centrado en avanzar en la "desregulación" y "simplificación" del mercado único, una línea de acción que viene promoviendo Berlín y a la que se ha sumado Roma, con vistas a sacar más partido a la economía europea, entre otras medidas, para reforzar el potencial industrial de los Veintisiete.

Ante la ausencia de invitación a Sánchez, fuentes del Gobierno español informaron de que se pusieron en contacto con el de Italia no para pedir que se le invitara, sino para hacerle saber que esa clase de iniciativas minan los principios básicos de la Unión Europea.

En ese sentido, consideran que, en lugar de acercar soluciones en el seno comunitario, las alejan.

De la misma forma, el Gobierno español recalca que Sánchez sí ha asistido al encuentro que ha motivado su desplazamiento a Bélgica, el convocado por el presidente del Consejo en el castillo de Alden Biesen y en el que han estado representado todos los socios de la UE.

Ante la queja hecha pública por España, el Gobierno de Giorgia Meloni informó de que ella y Sánchez tuvieron ocasión de intercambiar puntos de vista en los márgenes de la cumbre informal, y que en esa conversación el jefe del Ejecutivo español no planteó ninguna objeción por el hecho de no haber sido invitado a la reunión de coordinación previa.

A su vez, el Gobierno de Pedro Sánchez insistió ante ese comentario en que no se trata de una queja por el hecho de no haber sido invitado, sino por lo que considera que supone el hecho en sí de ese encuentro al margen de la cumbre.

De la misma forma, recalcaron que los canales de comunicación existentes entre los gobiernos y mediante los cuales se puede transmitir una queja no tienen por qué ser de forma directa de un jefe de Gobierno a otro, sino que son múltiples, habituales y constantes.

Las fuentes citadas no especificaron los motivos por los que España transmitió su queja a Italia y no a los otros dos países organizadores de la reunión, Alemania y Bélgica.

Meloni se hizo eco en las redes sociales de ese encuentro para explicar que se trata de un nuevo grupo de trabajo informal dedicado a los temas de la competitividad europea.

Además, informó de que los participantes en esa reunión han acordado volver a verse al margen del Consejo Europeo de marzo que se celebrará en Bruselas para mantener la atención centrada en los temas de la competitividad y contribuir a la definición de objetivos concretos y plazos precisos.

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