México, Chile y Rusia envían ayuda a una Cuba ahogada por el bloqueo petrolero de EE.UU.

La Habana, 12 feb (EFE).- La llegada de ayuda humanitaria desde México, el anuncio de que Chile también enviará y la decisión de Moscú de mandar crudo a Cuba, supusieron este jueves un motivo de mínima esperanza en la isla, asfixiada económica y energéticamente por el bloqueo petrolero de EE.UU.

Pasadas las 8.30 de la mañana (13.30 GMT) entraban por la estrecha bocana de la bahía de La Habana dos buques de apoyo logístico de la Armada de México, el Papaloapan y el Isla Holbox, con 814 toneladas de alimentos y productos de higiene.

La ministra de Comercio Interior de Cuba, Betsy Díaz, agradeció la entrega en un acto sin medios de comunicación. "Nos sentimos acompañados por México, por su humanismo, su solidaridad y su hermandad", dijo Díaz según el perfil en redes sociales del Gobierno de Cuba.

El Ejecutivo mexicano, que avanzó nuevos envíos de hasta 1.500 toneladas de frijoles y leche en polvo, aseguró que sigue realizando gestiones diplomáticas con Washington para apoyar a Cuba y que sigue abierta a mediar en una potencial negociación entre ambos.

Estados Unidos cortó los envíos de petróleo venezolano a Cuba tras la operación militar con la que capturó el pasado 3 de enero al presidente de ese país, Nicolás Maduro, y tres semanas después aprobó una orden ejecutiva que amenaza con aranceles a quien proporcione crudo a la isla.

Otro aliado clave de Cuba, Rusia, anunció también su intención de mandar a la isla en breve un cargamento de petróleo y productos relacionados "en calidad de ayuda humanitaria" y a pesar del bloqueo estadounidense.

El portavoz presidencial ruso, Dmitri Peskov, explicó que Moscú y La Habana están evaluando diferentes fórmulas para concretar el apoyo energético, pero evitó dar detalles por "razones comprensibles", en referencia a una posible represalia estadounidense.

Agregó que el Gobierno ruso no desea "ninguna escalada" con Washington, pero minimizó las posibles repercusiones arancelarias ya que ambos países no mantienen "casi ningún tipo de intercambio comercial".

Más allá de las consecuencias económicas, Estados Unidos podría tratar de interceptar el petrolero, como ha hecho en varias ocasiones desde principios de año con buques rusos de la denominada "flota fantasma", una red que opera de forma opaca para eludir las sanciones occidentales.

Chile también enviará ayuda humanitaria de su fondo contra el hambre y la pobreza vía organismos multilaterales, anunció su canciller, Alberto van Klaveren, quien calificó de "drama humanitario" la situación en la isla.

En las últimas semanas distintos países han comprometido ayuda para Cuba, empezando por los tradicionales aliados políticos de la isla, como Pekín, que anunció el envío de hasta 90.000 toneladas de arroz y una línea de "asistencia financiera emergente" de 80 millones de dólares.

Pero también Estados Unidos que, de forma paralela al salto cualitativo en su presión sobre la isla, ha informado de que, tras los 3 millones de dólares en ayuda que envió para los damnificados del huracán Melissa, está preparando mandar más por valor de 6 millones.

Esa primera ayuda demoró en ser entregada porque Washington puso como condición que fuese directamente distribuida a la población necesitada, sin la habitual intermediación gubernamental cubana. Finalmente, la entrega se gestionó a través de la ONG católica Cáritas.

Toda esta ayuda apenas supondrá un alivio temporal para Cuba, donde la situación económica y energética -que ya era muy precaria- se está deteriorando visiblemente con el paso de los días de asedio petrolero.

La presión de EE.UU. recae sobre un país que precisa importar dos tercios de sus necesidades energéticas y alrededor del 80 % de lo que consume, cuando está descapitalizado productiva, humana y financieramente tras seis años de grave crisis económica. Millones de cubanos afrontan ya un situación límite.

Los apagones se extienden por entre 15 y 20 horas diarias en todo el país, el transporte y la sanidad están operando en servicios mínimos, oficinas estatales y universidades han instaurado horarios reducidos o sistemas a distancia y la venta de gasolina está severamente racionada (la de diesel se ha suspendido).

El Gobierno cubano, que sigue instalado en la retórica de la resistencia, está implementando un duro plan de contingencia para tratar de subsistir sin petróleo importado, pero los expertos estiman que en cuestión de semanas la situación será muy grave.

En este sentido, tres expertos y relatores de Naciones Unidas calificaron este jueves de ilegal la orden ejecutiva del presidente de EE.UU., Donald Trump, y advirtieron que estas medidas pueden "acabar constituyendo un castigo colectivo a los civiles".

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