"Aportaremos competencia, capacidad y recursos para reforzar la disuasión y proteger la infraestructura crítica. Así es como asumimos la responsabilidad sobre nuestra seguridad y la unión de la Alianza", señaló en un comunicado el ministro de Defensa sueco, Pål Jonson.
Suecia, que ya participa en la vigilancia aérea de Islandia dentro de la OTAN, no ha especificado el número de cazas que enviará a la nueva misión.
"Como aliada en la OTAN, Suecia tiene la responsabilidad de contribuir a la seguridad de toda la zona. La importancia estratégica del Ártico ha aumentado", afirmó en el mismo comunicado el primer ministro sueco, Ulf Kristersson.
La OTAN lanzó la víspera la nueva misión después de que Dinamarca y Groenlandia pidieran una presencia más permanente de la Alianza en la zona en un intento de apaciguar al presidente estadounidense, Donald Trump, quien amenazó con hacerse con este territorio autónomo danés tras criticar la defensa en el Ártico, que calificó de deficiente.