"Cada país del mundo, sin importar cuán poderoso se considere, es vulnerable a este flagelo global conocido como desinformación y mala información", dijo Sánchez en un coloquio de la Conferencia de Seguridad de Múnich, en el que participó junto a la jefa de la diplomacia europea, Kaja Kallas; el embajador de EE.UU. ante la ONU, Michael Waltz, y el ministro de Exteriores saudí, Faisal bin Farhan Al Saud.
El ministro colombiano se refirió al informe 'Riesgos Globales' del Foro Económico Mundial, que dice que "después de los conflictos interestatales, la desinformación y la mala información son el segundo mayor riesgo al que nos enfrentamos, y en unos pocos años podrían convertirse en el mayor riesgo, debido a acelerantes como la inteligencia artificial, por ejemplo".
Sánchez señaló que la desinformación y la mala información también llegaron al presidente estadounidense, Donald Trump, al que "hicieron creer que Colombia no estaba haciendo nada para combatir el narcotráfico".
Sin embargo, después de la reunión entre Trump y el presidente colombiano, Gustavo Petro, a principios de mes, se logró establecer que 316 millones de personas en el mundo consumen drogas, dijo.
"Y esto hace que sea muy difícil erradicar el narcotráfico mientras siga existiendo la demanda", recalcó.
Sánchez enfatizó que "Colombia es el país que más hace para combatir el narcotráfico, y no hay mejor aliado en el Hemisferio Occidental, y de hecho en el mundo, en la lucha contra el crimen organizado transnacional".
El titular de Defensa colombiano sostuvo que su país ha sufrido más de 2.000 bajas, entre heridos y muertos, de miembros de las fuerzas militares y policiales, en los últimos años en la lucha contra las drogas.
Sánchez también dijo que trabajando juntos en la región se puede lograr más, porque América no solo se refiere a EE.UU., sino a todos los países en el continente, y por eso Petro añadió a la gorra roja con el lema 'América primero' que recibió de Trump una "s" al final.
Según el ministro, Trump entendió que el problema de las drogas no solo es uno de salud, sino también uno económico y global, y que este flagelo deben abordarse "no solo con armas, sino también con herramientas económicas".
"Por eso estamos intentando convencer al resto del mundo de que compre cacao en lugar de coca", señaló.
"Vemos un problema que nos afecta directamente a nivel nacional, y el principal problema es el crimen organizado internacional. Y por eso, junto a Estados Unidos, queremos fortalecer nuestras capacidades de defensa para erradicar este flagelo: el narcotráfico", insistió.
Frente a la nueva estrategia de política exterior y seguridad nacional de Trump, que, entre otros aspectos, promete consolidar el liderazgo de Washington como superpotencia, especialmente en América Latina, Sánchez recordó que Petro, al que el mandatario estadounidense llegó a llamar "capo de las drogas", ha dejado claro que "existe un orden global, que existe el multilateralismo, que hay organizaciones como las Naciones Unidas o la Organización de Estados Americanos (OEA) para intentar abordar" los problemas.