La presidenta del Banco Central Europeo, Christine Lagarde, anunció este sábado en la Conferencia de Seguridad de Múnich que el BCE ha decidido ampliar el acceso a los euros mediante acuerdos de recompra (repos) a todos los bancos centrales de fuera de la eurozona y de forma permanente.
Lagarde consideró que el BCE "necesita estar preparado para un entorno más volátil".
"Las tensiones en los mercados financieros se van a volver probablemente más frecuentes" dado que "la política industrial se vuelve más asertiva, aumentan las tensiones geopolíticas y las cadenas de suministro se ven interrumpidas", añadió Lagarde en Múnich.
"Debemos evitar una situación donde la tensión provoque ventas forzosas de valores denominados en euros en los mercados de financiación globales, que podrían dañar la transmisión de nuestra política monetaria", dijo Lagarde.
En caso de que haya una escasez de liquidez en euros, suben los tipos de interés en los mercados financieros y por ello no se transmite la política monetaria del Banco Central Europeo.
Lagarde consideró que el BCE debe dar a los socios que quieran realizar transacciones en euros la confianza de que la liquidez en esta divisa estará disponible si la necesitan.
El BCE quiere aumentar la confianza para invertir, tomar préstamos o comerciar en euros al ofrecer liquidez urgentemente a los bancos centrales de todo el mundo en caso de que la necesiten si llega un momento en el que mercados no funcionan bien.
"En un mundo donde las dependencias en la cadena de suministro se han transformado en vulnerabilidades de seguridad, Europa debe ser una fuente de estabilidad para nosotros y para nuestros socios", dijo Lagarde.
Esto es también parte de la seguridad europea y el BCE cumple su función, añadió su presidenta.
El BCE amplia el acceso permanente a la facilidad de liquidez en euros mediante acuerdos de recompra a todos los bancos centrales de fuera de la eurozona, a no ser que estén excluidos debido a blanqueo de dinero, financiación del terrorismo o a sanciones internacionales, como Rusia.
La entidad introdujo en 2020 una facilidad de acuerdos de recompra para bancos centrales como apoyo preventivo para hacer frente las necesidades de liquidez fuera de la zona del euro relacionadas con la pandemia.
La facilidad llamada EUREP permite a los bancos centrales tomar prestados euros a cambio de deuda denominada en euros emitida por los gobiernos de la zona del euro e instituciones supranacionales.
Hasta ahora, este acceso a los euros mediante acuerdos repo estaba limitado a solo ocho países de la Unión Europea (UE): Rumanía, Hungría, Albania, Andorra, República de Macedonia del Norte, San Marino, Montenegro y Kosovo.
Esta oferta de liquidez a corto plazo, que complementa las líneas de intercambios de divisas swaps, es atractiva sólo bajo condiciones de mercado adversas.
Los bancos centrales de fuera de la zona del euro pueden tomar prestados a partir de julio hasta 50.000 millones de euros a cambio de valores denominados en euros emitidos por gobiernos centrales o regionales de la zona del euro. Hasta ahora las cantidades eran mucho más pequeñas.
El banco central que reciba la liquidez puede usarla ahora para lo que quiera.
Antes los bancos centrales debían utilizar los euros obtenidos mediante los acuerdos de recompra sólo para prestar a los bancos de su país.