Documentos hablan de campañas contra Juan Carlos I para implicarlo en el intento de golpe

Madrid, 25 feb (EFE).- Escritos desclasificados por el Gobierno español sobre la intentona golpista del 23 de febrero de 1981 documentan campañas contra el rey Juan Carlos I para implicarlo en la asonada y tener argumentos contra la Corona que hicieran posible "un intento similar en el futuro", y mencionan "sectores de la derecha radical".

Entre esta documentación hay un escrito del Partido Comunista del 11 de mayo de 1981 que advierte de un "jaque mate" de la extrema derecha, que "quiere implicar a la monarquía y destrozarla como institución democrática".

Con el título 'Campaña contra S.M. el rey en relación con el 23 F', un escrito no firmado incluido en la documentación del Ministerio del Interior relata que tanto los abogados defensores de los "verdaderamente implicados" en el golpe como los grupos políticos y simpatizantes de los acusados "han tergiversado algunos hechos".

También, agrega el documento, sobre las Fuerzas Armadas se ha tratado de imbuir de manera insistente la idea de que no era posible la intervención de dos generales (Jaime Milans del Bosch y Alfonso Armada) "sin conocimiento previo de su majestad". Fueron condenados a 30 y 24 años de cárcel, respectivamente, por rebelión.

El Ejecutivo aprobó el martes desclasificar todos los documentos en poder de los ministerios de Defensa, Interior y Asuntos Exteriores relacionados con el intento golpista, que incluyen transcripciones de conversaciones entre implicados e informes militares, policiales y de inteligencia.

Aquel 23 de febrero de 1981, el teniente coronel de la Guardia Civil (policía armada) Antonio Tejero irrumpió pistola en mano en el Congreso al mando de un grupo de agentes y secuestró a los diputados y al Ejecutivo, que estaban reunidos en pleno para votar la elección de un nuevo presidente del Gobierno.

Varios jefes militares se unieron a la rebelión, que se frustró cuando el rey Juan Carlos, jefe de las Fuerzas Armadas, ordenó a las autoridades civiles y castrenses, en un discurso televisado, que tomaran las medidas necesarias "para mantener el orden constitucional".

Precisamente, el Centro Superior de Información de la Defensa (Cesid), los antiguos servicios españoles de inteligencia, dio credibilidad a informaciones de círculos militares y de "ambientes castrenses de la capital" según las cuales el rey se habría entrevistado confidencialmente con Milans antes del juicio de los golpistas como parte de movimientos para tratar "que la Corona no salga lesionada en el proceso".

Un documento desclasificado refleja que en esos círculos "se dan por seguras algunas entrevistas confidenciales y sigilosas de S.M. el rey" con algunos de los principales implicados, y se menciona que "alguien muy importante de la Casa Real se ha entrevistado con el general Armada, matizando con él comportamientos de la vista oral del proceso" que iba a comenzar días después.

Otro de los documentos, manuscrito y anónimo, sobre el intento de golpe de Estado analiza los fallos cometidos y considera que el primero de ellos fue "dejar al Borbón (rey Juan Carlos) libre y tratar con él como si fuese un caballero".

Como sugerencia tras el fracaso del golpe, y para "actuaciones sucesivas", se considera al monarca un "objetivo a batir y anular". Está incluido en el apartado titulado 'Militares españoles dan unas consignas sobre lo que se debe hacer después del 23F'.

Conforme a este documento, los militares estaban convencidos que el rey seguiría adelante en "su intento suicida de tener un gobierno con los socialistas".

Aparte, un informe de los servicios de inteligencia revela que seis miembros o bien conocían los preparativos de la asonada antes o bien planificaron un "apoyo operativo" al golpe de Estado y luego trataron de encubrir su participación.

Varias potencias como Alemania y el Reino Unido mostraron apoyo a la joven democracia española por el fracaso del golpe, incluso el dictador cubano Fidel Castro felicitó al rey Juan Carlos.

Los documentos muestran también cómo se evitó el "conflicto diplomático" con EE.UU. en relación con el secretario de Estado Alexander Haig.

Preguntado por periodistas el mismo 23 de febrero, Haig aseguró que el intento de golpe era "un asunto interno", lo que causó tensión y malestar en España.

Según los documentos desclasificados hoy, el Gobierno estadounidense se esforzó después, con cartas del mismo presidente Ronald Reagan y de Haig, en enviar el apoyo al rey y al nuevo Gobierno español, encabezado por Leopoldo Calvo-Sotelo.

En los documentos desclasificados consta una llamada de Reagan al rey Juan Carlos, que no figura transcrita, y una misiva donde aplaude "el vigor y la valiente determinación" mostrada contra el golpe.

Lo
más leído
del día