"Si la Corte (de apelación) sigue lo que dictó la condena del primer tribunal no podré hacer campaña (...) No se podría hacer campaña en esas condiciones, sin ir al encuentro de los electores en los mítines", aseveró Le Pen, en una entrevista en BFMTV.
Las tres veces candidata presidencial comentó que si una eventual condena incluyese el porte del brazalete, en sustitución de la prisión firme, sería "evidentemente otra manera" de impedir a que sea candidata.
Otro de los supuestos que no la dejarían concurrir sería una inhabilitación para prestarse a cargos públicos que no superase los dos años.
El Tribunal de Apelación se pronunciará sobre el recurso de Le Pen el próximo 7 de julio, tras haber escuchado la requisitoria de la Fiscalía que pide mantener la pena de inhabilitación de 5 años dictada en primera instancia.
El Ministerio público pide además una condena a 4 años de prisión, pero solo uno de cumplimiento firme -y no dos como en primera instancia- conmutables por brazalete electrónico, y 100.000 euros de multa.
Si hubiese una condena desfavorable a sus intereses, la líder ultraderechista podría aún acudir al Supremo, aunque insistió en que no esperará a esa última instancia para mantener su candidatura.
"Una decisión en enero de 2027 sería muy tarde, no podría poner en juego el futuro del país por un caso personal", redundó la líder, quien reconoció que el plazo de enero es excepcionalmente corto, tratándose de una instancia del Supremo.
En caso de no poder presentarse, se retiraría en favor de su delfín, el joven Jordan Bardella, de 30 años, también favorito en los sondeos.
Para Le Pen, la edad de Bardella no es un obstáculo. "Es lúcido, tiene la voluntad, tiene las calidades de ser candidato si yo no puedo", aseveró la dirigente nacional-populista.