Picasso y Matisse 'conversan' con vanguardistas rusos en la Galería Tretiakov

Moscú, 25 feb (EFE).- Dos genios del arte del siglo XX, Pablo Picasso y Henri Matisse, dialogan con pintores vanguardistas rusos en una exposición abierta en la Galería Tretiakov de Moscú.

"Estamos exponiendo el 'diálogo artístico' de los vanguardistas rusos con Matisse y Picasso. Las innovaciones plásticas de estos grandes pintores influyeron significativamente en vanguardistas patrios de comienzos del siglo XX", dijo en la inauguración de la muestra Tatiana Yudenkova, directora general adjunta del museo moscovita.

Según explicaron los organizadores, los visitantes de la muestra, entre los que se pudo ver este miércoles a personas de todas las edades, pueden observar por cuenta propia la conexión entre los pintores español y francés, y figuras relevantes del arte ruso, algunos de ellos anteriores a la Revolución Bolchevique.

Se trata de Kazimir Malévich y Vasili Kandinski, pero también Liubov Popova, Alexandra Exter y Natalia Goncharova, entre otros.

Y todo eso mientras uno se da un paseo por una de las mayores pinacotecas del país, cuya colección se reparte por tres edificios diferentes de la capital rusa.

"¿Crees que lo hizo de forma intencionada o es impresión mía?", pregunta una joven a otra, mientras estudia detenidamente un cuadro en la sala de vanguardistas rusos.

"Es el efecto que buscaba", le responde su amiga, y ambas se acercan un poco más al lienzo, como si intentaran penetrar en el cuadro y en la mente de su creador.

Los organizadores enfatizan que "los artistas rusos no copiaron las técnicas de sus contemporáneos", sino que utilizaron sus descubrimientos en la forma y el color como herramientas para resolver sus propios dilemas artísticos "e incluso filosóficos", creando arte "para un nuevo mundo y un nuevo hombre".

La muestra, titulada 'Matisse y Picasso. Color y forma', reúne 15 obras de los genios español y francés, que tenían una peculiar relación caracterizada por la admiración y la rivalidad.

Las obras de ambos artistas no tuvieron que viajar muy lejos, ya que fueron trasladados del Museo Pushkin, su sede principal, a Tretiakov, para 'cohabitar' durante unos meses con los trabajos de destacados pintores rusos.

Entre los trabajos del pintor malagueño expuestos en la muestra rusa se pueden ver la 'Casa en el jardín' o la 'Acróbata sobre la bola'.

En cuanto a las obras de Matisse, destacan el 'Estudio rosa' o el 'Pez dorado'.

Los trabajos de los maestros fueron donados en su momento a los museos rusos por conocidos coleccionistas de arte locales, que en algunos casos los recibieron de manos de los propios artistas.

Gracias a estas inversiones en arte de los mecenas rusos del siglo XIX y principios del XX, que acabaron representando el grueso de las principales pinacotecas del país, la vida artística de Rusia sufrió un gran impulso, y el nuevo siglo vio nacer a una pléyade de talentos influenciados por las tendencias pictóricas extranjeras.

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