Al Rowaiei subrayó que los ataques iraníes violan la seguridad y soberanía de Baréin, contravienen el derecho internacional y representan "una amenaza a la seguridad internacional".
Según el diplomático, la ofensiva constituye "una escalada sin precedentes" por atentar contra territorios, infraestructuras y zonas residenciales, y que su país responderá con "firmeza y de manera legítima".
El representante señaló que su país se reserva "el derecho a actuar" para proteger su territorio y a sus ciudadanos, "en coordinación con sus socios y aliados".
Al Rowaiei extendió su solidaridad a Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudí, Catar, Jordania, Kuwait y Siria, afectados también por los ataques, y subrayó que la ofensiva iraní causó daños a infraestructura civil en varios de esos países.
El diplomático advirtió que "un ataque a estos Estados es una amenaza para toda la región" y criticó la acción de Teherán como "incompatible con la buena vecindad".
"Es totalmente inaceptable", dijo, e instó al Consejo de Seguridad a adoptar "una postura firme que condene estas violaciones, prevenga nuevas hostilidades y contribuya a la contención de la crisis para preservar la seguridad regional".
Al Rowaiei insistió en que Baréin y sus aliados del Golfo se reservan el derecho de tomar "las medidas necesarias" para "proteger sus territorios, garantizar su soberanía y defender sus intereses frente a futuras agresiones".